04 junio 2009

¿De qué van las elecciones europeas?

El domingo me toca ser suplente del primer vocal de mi mesa electoral para las Elecciones Europeas. Hasta aquí bien, puede considerarse un orgullo participar en la bien llamada "fiesta de la democracia", más en un país como el nuestro con poco más que 30 años de votaciones a lo largo de toda su historia. Vamos, que si miramos desde una perspectiva amplia se trata de algo excepcional. Me refiero a España... a veces se me olvida que podría visitar el blog alguien de cualquier parte del mundo, quizá porque el lento discurrir del contador me haga ponerlo en duda.
La única objeción que pongo es que ahora que está a punto de terminar la campaña electoral se me escapan unos cuantos detalles... ¿qué es lo que votamos?, ¿si queremos que Camps se compre un traje nuevo? ¿si consideramos que es mejor la pederastia que el aborto? ¿lo adecuado o no del uso del Falcon por parte de Zapatero? Mira que me da la impresión de que cada vez las campañas electorales son más tristes. Parece que sólo se compite por hacer regalos fugaces a los votantes -chequebebé hasta para Botín o el príncipe-, describir niñas imaginarias con discursos lacrimógenos o airear los casos de corrupción del vecino. Pero en esta se están superando...
Señores políticos, por favor, permítanme creer en la democracia, aunque no sea todo lo participativa que quisiera. Queda un día de campaña, aprovéchenlo y sean claros. ¿Qué políticas van a apoyar? Quiero levantarme feliz el domingo y echar mi papeleta orgulloso, sabiendo que va a servir para algo, y sobre todo sabiendo para qué va a servir. La política europea es cada vez más importante... que luego no nos tengamos que preguntar de dónde surgen ideas tan brillantes como la jornada laboral de 65 horas... el mercantilismo de la reforma universitaria, el endurecimiento de las leyes de extranjería (recordemos la directiva de la vergüenza) o la pérdida de transparencia democrática del Tratado de Lisboa.
Hay problemas sobre los que discutir seriamente, sólo hay que echarle un vistazo a este interesante reportaje publicado el domingo en el suplemento de Negocio de El País: Adiós, clase media, adiós.
¿Debería empezar a preocuparme por empezar a leer habitualmente esa sección?

2 comentarios:

David dijo...

Leí el artículo que referencias y me pareció interesante aunque volví a reconocer el ya no tan nuevo "tufillo global" de ese periódico atenuado esta vez por un extraño tono reivindicativo.

Te recomiendo escuchar la entradilla de Àngels Barceló en Hora 25 de anteayer (hace un repaso hilarante de las mejores joyas pronunciadas durante la Campaña)

Carlos Egio dijo...

Le echaré un vistazo en cuanto pueda... seguro que no tiene desperdicio.
En cuanto a la línea del periódico, a mí también hay muchas cosas que me chirrían pero con una mirada crítica hay ideas que se pueden rescatar. De todos modos, ¿consideras preocupante que me de por leer estos suplementos?
Por cierto, otro de los asuntos sobre el que se debería informar para las elecciones europeas es que la circunscripción es estatal. Es decir, en esta ocasión sí que todos los votos valen igual... Importante cuando en las nacionales tenemos que hacer cálculos para saber si nuestro voto valdrá para algo.